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Las plantas no tienen oídos, pero hay indicios de que oyen cuando se acerca un insecto polinizador

Las plantas supuestamente no producen ruidos, como mucho al romperse o rozarse con otras superficies, pero no es algo voluntario y controlado. Tampoco oyen, no hay un órgano auditivo como el oído de los humanos para capturar y procesar los sonidos. Ahora bien, ¿y si una planta fuese capaz de reaccionar cuando hay un insecto como una abeja zumbando cerca de ella?

¿Hace ruido un árbol cuando cae en medio del bosque y no hay ninguna persona? Esta pregunta que tanto ha hecho pensar a algunos pierde algo de sentido si tenemos en cuenta que quizás las plantas que hay en el bosque también sean capaces de oír lo que ocurre a su alrededor. Unos investigadores de la Universidad de Tel Aviv han realizado diversos experimentos con los que muestran cómo algunas plantas, al oír el sonido de animales polinizadores, reaccionan de formas determinadas y arbitrarias.

d Un néctar más dulce atrae a más insectos que puedan polonizar la planta y en consecuencia garantizar su supervivencia como especie.

Un néctar más dulce cuando la abeja merodea

Los experimentos que se realizaron trataban de determinar si las plantas reaccionan antes el zumbido de los insectos polarizadores. Lo que se hizo fue emitir grabaciones de estos insectos cerca de algunas plantas a las que generalmente acuden este tipo de insectos. Tanto en los experimentos en laboratorios como al aire libre obtuvieron resultados curiosos:

  • Si las grabaciones correspondían con el sonido de los insectos polinizadores, las plantas endulzaban su néctar aproximadamente un 20%.
  • Si las grabaciones eran en frecuencias diferentes o se bloqueaba la llegada del sonido a la planta mediante una cúpula de cristal, no endulzaban su néctar.
ss Los pétalos podrían ser los encargados de captar las vibraciones producidas por el sonido.

Esta reacción de las plantas es simplemente una reacción evolutiva. Si el néctar es más dulce, atrae a más insectos polinizadores y por lo tanto más posibilidades de reproducirse y perpetuar a la especie. Dado que se requiere recursos extra para endulzar el néctar o mantenerlo dulce todo el tiempo, las plantas sólo lo hacen cuando hay opciones de que los polinizadores acudan. En el experimento las plantas tardaban alrededor de tres minutos en conseguir tener el néctar más dulce. Demasiado tiempo para que la abeja de turno se de cuente, puede ser, pero normalmente la presencia de un polinizador significa que hay más alrededor.

El estudio sin embargo no se ha comprobado al 100%, pero hay indicios claros de que efectivamente las plantas también oyen. O por lo menos reaccionan ante determinados sonidos. En este caso, el que producen los zumbidos de un insecto polinizador. ¿Oirán otras plantas el sonido de un depredador?

La pregunta del millón es cómo se las ingenia una planta para oír si no tiene oídos. No está del todo claro, aunque parece ser que los pétalos de las flores detectan las vibraciones en el aire que producen el sonido. Cómo analizan estas vibraciones y qué parte de la flor es la encargada e hacerlo es el misterio a resolver.

Mensajes por aire y redes subterráneas

A pesar de que las plantas sean organismos mucho más simples que los animales, sí que tienen formas de comunicase entre sí. Sabemos por ejemplo que emiten sustancias químicas que se desplazan por el aire y son recibidas por células receptoras en otras plantas. Pero hay incluso estudios que demuestran cómo se comunican por debajo del suelo formando auténticas redes subterráneas con los hongos como mensajeros.

RR Si una planta es dañada puede avisar a las de su entorno para activar sus mecanismos de defensa.

Posiblemente no hablen de si en esta época del año hace suficiente sol o no para hacer la fotosíntesis. Su comunicación está más relacionada con los peligros del entorno o con temas pura y llanamente de supervivencia. Por ejemplo si una planta es envenenada puede avisar al resto para que desarrollen métodos de protección, lo mismo ocurre si hay depredadores cerca. De hecho, hay experimentos que muestran cómo una planta “siente” cuando es mordida y actúa en consecuencia.

¿Qué razón hay entonces para que una planta no pueda percibir la presencia de un insecto? El sonido no es más que vibraciones en el aire y para la planta notar estas vibraciones es a fin de cuentas una ventaja evolutiva. Una ventaja evolutiva que quizás han desarrollado y aún no hemos descubierto.

Vía | Earth
Más información | bioRxiv
Imagen | Unsplash 1, 2 y 3

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