Las instalaciones domésticas, tanto de módulos fotovoltaicos como de colectores solares, son una alternativa popular cada día más recomendable para generar nuestra propia electricidad o calentar de forma gratuita el agua para uso doméstico o calefacción.

Una vez que nos hemos decidido a instalar un sistema solar de autoconsumo en nuestra casa, tenemos que decidir si lo haremos nosotros mismos o contrataremos a una empresa para que realice la instalación.

Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero dependerá mucho de tu destreza y experiencia, y el tipo de instalación que quieres acometer.

Primero tendrás que decidir que tipo de instalación quieres o necesitas, para así calcular el tamaño de la instalación. Nos centraremos en sistemas fotovoltacicos que son los más costosos.

De forma casera podemos experimentar con algún panel en un tejado sin pendiente o terraza, donde la colación de los paneles no represente peligro en caso de que las fijaciones no se hagan de forma adecuada. Hay pequeños paneles en el mercado con los que podrás cargar algunos aparatos domésticos y así familiarizarte con la generación de energía solar. Hablamos de pequeñas instalaciones donde el principal objetivo es el aprendizaje. Ante la duda, siempre consulta a un profesional.

Para el resto de instalaciones, si partimos de un usuario medio, sin experiencia o poca experiencia en este tipo de instalaciones, sólo sería recomendable lo que comentábamos antes, un panel en un lugar donde no entrañe peligro y aprender como funciona este tipo de sistema de generación solar. Para cualquier otro tipo de instalación, te recomiendo que lo hagas con una empresa o técnico especializado, por varias razones.

En las instalaciones solares de autoconsumo, siempre deberemos realizar algunos cálculos técnicos previos y precisos para determinar cuántos paneles se necesitan y de qué tamaño, si nos interesa tener baterías, que tipo de inversor o regulador de carga instalar, en lo que tendrá mucho que ver tu consumo diario de electricidad. Para esta tarea, hay que tener conocimientos y medios técnicos, siempre es mejor dejarnos asesorar por un técnico capacitado y con experiencia, ya que la inversión es considerable y los errores aumentarán nuestro periodo de amortización de la instalación, o simplemente la instalación no funcionará.

Imagina esta instalación solar a cargo de Grupo Suroeste que vemos en la imagen, podemos ver claramente que no es algo que podamos hacer de forma casera la mayoría de las personas.

Las instalaciones fotovoltaicas requieren de mano de obra especializada. Los distintos elementos que forman un sistema fotovoltaico de autoconsumo no son sencillos de instalar, los conexionados de los distintos elementos requieren de conocimiento en la materia. Una mala instalación puede hacer que nuestro sistema trabaje de forma deficiente o tengamos averías que en algunos casos pueden ser muy costosas.

Orientación de los paneles solares. Otro cálculo técnico que hará que la eficiencia de nuestra instalación fotovoltaica crezca o disminuya dependiendo de la destreza y decisiones del técnico que diseña la instalación.

Precios. Los precios en este tipo de instalaciones varían dependiendo de la calidad del producto. Normalmente una empresa especializada tiene acceso a productos de una calidad superior a precios más competitivos que nosotros.

Garantías. Cuanto mayor es la inversión que realicemos, mayor importancia cobrará la garantía del instalador y fabricante. Si la instalación la realizamos nosotros mismos, no tendremos garantía ante un mal funcionamiento de la instalación, y además, podremos perder la garantía del producto ante una mala instalación.

Y por último, y no menos importante, dependiendo del país donde residas la instalación deberá estar certificada por un técnico competente en la materia.

Nuestro consejo es que para grandes instalaciones contrates la instalación con una empresa especializada.

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