La guerra en Afganistán ha cobrado más de 100.000 víctimas civiles en los últimos 10 años, afirmó este jueves el director de la misión de Naciones Unidas en ese país, Tadamichi Yamamoto, quien dijo que nunca la paz ha sido más crucial.

La cifra de la misión de la ONU, MANUA, incluye muertos y heridos, y comprende desde 2009, la fecha en que esa entidad comenzó a documentar sistemáticamente las bajas de civiles.

«La guerra en Afganistán sigue cobrando un terrible precio entre la población civil», dijo Yamamoto, reconociendo “con extrema tristeza” la cifra registrada.

“La paz es crucial para el futuro de Afganistán”, agregó el representante, y agradeció todos los esfuerzos hechos por el pueblo afgano y otros actores clave para avanzar en las conversaciones entre las partes beligerantes.

Tadamichi Yamamoto es el enviado especial del secretario general de la ONU para Afganistán y jefe de la misión de Naciones Unidas en ese país asiático.

El conflicto actual en Afganistán enfrenta a los insurgentes del Talibán contra el gobierno respaldado por Occidente, que también recibe apoyo militar de Estados Unidos.

Estados Unidos y los talibanes llevan más de un año negociando un acuerdo de retirada de las fuerzas norteamericanas, que incluye, como mínimo, una reducción de la violencia y garantías de seguridad por parte de los insurgentes.

Yamamoto, quien también es el representante especial del secretario general de la ONU para Afganistán, dijo que “Naciones Unidas sigue comprometida con respaldar un proceso inclusivo entre afganos que respete los derechos de todos los ciudadanos y lleve a una paz sostenida”.

También reiteró el llamamiento de la ONU a «todas las partes involucradas para que den pasos sinceros y concretos hacia el fin de la guerra».

En su anterior informe trimestral sobre la guerra en Afganistán, la misión de la ONU reportó en octubre, un récord de 1.174 civiles muertos y 3.139 heridos.