El Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en ingés) publicó este martes su informe anual, que aunque centrado en cómo China se ha convertido en una “amenaza global”, menciona a varios países latinoamericanos por violaciones de derechos humanos.

El informe anual de 2020 de HRW enfatiza la situación de los derechos humanos en Venezuela, especialmente, el alto número de migrantes venezolanos en países de la región y las ejecuciones extrajudiciales que han ocurrido bajo el gobierno en disputa de Nicolás Maduro.

Alta migración documentada

«Colombia ha recibido con mucho el mayor número de exiliados venezolanos que huyen de la crisis humanitaria y de derechos humanos en Venezuela. Más de 1.4 millones de personas se mudaron hacia Colombia entre marzo de 2017 y agosto de 2019”, indica la entidad internacional.

Como migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, miles de venezolanos han cruzado la frontera hacia Brasil huyendo del hambre, la falta de atención médica básica o la persecución. Las cifras del gobierno brasileño muestran que en septiembre, más de 224,000 venezolanos vivían en Brasil, más de la mitad de los cuales habían solicitado asilo.

HRW precisó que hasta julio (de 2019), casi 600,000 venezolanos habían obtenido el permiso [para vivir en Colombia), pero “muchos aún permanecen con estado irregular”. Sin embargo, resaltó que el gobierno colombiano “aprobó una regulación que permite a más de 24,000 niños venezolanos nacidos de inmigrantes venezolanos indocumentados reclamar la nacionalidad colombiana”.

Human Rigth Wacht alega que: “El éxodo masivo de venezolanos que huyen de la represión y la escasez es la mayor crisis migratoria en la historia reciente de América Latina”.

Sobre presuntas ejecuciones extrajudiciales, HRW indica que: “No quedan instituciones gubernamentales independientes en Venezuela para actuar como control del poder ejecutivo”.

Dada la crisis de poder en el país sudamericano, donde pujan desde un lado el presidente en disputa Nicolás Maduro y el presidente encargado Juan Guaidó, HRW vuelve a citar las protestas de 2014 en que las fuerzas de seguridad dispararon a los manifestantes.

Señala que, el personal de la fuerza de seguridad disparó a los manifestantes a quemarropa con municiones antidisturbios, golpeó brutalmente a personas que no ofrecían resistencia y organizó ataques violentos en edificios de apartamentos.

El informe cita también a la organización local, Foro Penal, de cuyas denuncias extrae que: “Más de 840 civiles han sido procesados por tribunales militares, en violación del derecho internacional”

“Nadie ha compilado aún información detallada sobre cuántos de estos asesinatos cometidos por las fuerzas de seguridad han sido ejecuciones extrajudiciales, pero la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos para Naciones Unidas (ACNUDH) concluyó que “muchos pueden constituir asesinatos extrajudiciales. Human Rights Watch documentó varios de estos asesinatos en 2019”, apunta el informe.

Chile

El gobierno de Chile también fue mencionado en el informe de HRW, del que afirmó, han recibido la invitación a visitar el país.

Bolivia bajo foco investigativo

El informe criticó al gobierno del expresidente boliviano Evo Morales porque “creó un ambiente hostil para los defensores de los derechos humanos y promovió cambios judiciales que representan una seria amenaza para el estado de derecho en el país”.

Morales renunció el 10 de diciembre pasado, acusado de fraude y conminado por los militares a dimitir.

Sin embargo, HRW critica igualmente al gobierno transitorio de Jeanine Áñez por adoptar “medidas alarmantes que van en contra de las normas fundamentales de derechos humanos, incluido un decreto que protegerá al personal militar de la responsabilidad por los abusos durante las operaciones de control de multitudes”, en referencia a las protestas que enfrentaron a seguidores y opositores a Morales.

El resumen anual de los expertos de HRW fustigó que en el país andino exista aún el trabajo infantil y que la libre elección para los asentamientos libres indígenas todavía esté bajo rigor de leyes y pedidos afectadas por intereses internacionales.

China, amenaza global

El informe de HRW titulado: “La amenaza global de China para los derechos humanos”, asegura que el gigante asiático “ha creado un estado de vigilancia orwelliano de alta tecnología, así como un sofisticado sistema de censura de Internet, para monitorear y eliminar la crítica pública”.

La organización defensora de derechos humanos denunció que Beijing como gobierno “mantiene detenidos a un millón de miembros de una minoría étnica para impartirles un adoctrinamiento forzado y, al mismo tiempo, ataca a cualquiera que se atreva a cuestionar su represión”.

El Informe Mundial 2020 de HRW menciona además las amenazas a las libertades individuales en Siria y Yemen; asimismo enfila hacia democracias establecidas: “Algunos líderes, como el presidente de Estados Unidos Donald Trump, el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente brasileño Jair Bolsonaro, rechazan el mismo sistema de normas internacionales de derechos humanos que China socava”.

El reporte anual de HRW hace hincapié en que otros líderes que enarbolan el individualismo por encima del bienestar social.

“(…) hay muchos otros —Robert Mugabe, de Zimbabue; Nicolás Maduro, de Venezuela; Abdulfatah al Sisi, de Egipto, Omar al-Bashir, de Sudán, o Teodoro Obiang Nguema Mbasogo de Guinea Ecuatorial— que llevaron a sus países a la ruina”, expresa el informe.

La organización de derechos humanos asevera que: “Los gobiernos que no están obligados a rendir cuentas tienden a poner sus propios intereses por sobre los de su pueblo. Priorizan su poder, sus familias y sus colaboradores. Esto suele provocar abandono, estancamiento y pobreza persistente, cuando no hiperinflación, crisis de la salud pública y debacle económica”.