Estallaron combates en Libia el domingo cuando las fuerzas con base en el este del país avanzaron hacia la estratégica ciudad occidental de Misrata, erosionando aún más un cese del fuego negociado a principios de este mes.

La información provino de representantes de los dos gobiernos rivales que se disputan el poder en el país norafricano.

Los enfrentamientos comenzaron horas después de que Naciones Unidas denunció “flagrantes violaciones” por parte de varios países contra el embargo de armas a Libia. Las infracciones se han dado pese a las recientes promesas formuladas la semana pasada en una conferencia internacional en Berlín.

Libia, situada en la costa mediterránea africana, está dividida entre gobiernos rivales respaldados por distintas milicias y aliados internacionales. El país tiene las novenas reservas conocidas de crudo más grandes del mundo, y las mayores en África.

El débil gobierno en la capital, Trípoli, está reconocido por Naciones Unidas y tiene el apoyo de Turquía y, en menor medida, de Qatar e Italia. Las fuerzas rivales, leales al comandante Khalifa Hifter, tienen respaldo de Emiratos Árabes Unidos y Egipto, además de Francia y Rusia.

Las fuerzas de Hifter avanzaban el domingo unos 120 kilómetros (75 millas) al este de Misrata, cerca de la ciudad de Abugrain, según la oficina de medios de las milicias aliadas con el gobierno de Trípoli. La fuente indicó que aún había enfrentamientos en las afueras de Abugrain.

Un funcionario de las fuerzas de Hifter dijo que habían arrebatado el control de dos ciudades, Qaddaheya y Wadi Zamzam, camino a Abugrain. El oficial habló bajo condición de anonimato en cumplimiento con sus normas.

Misrata, en el oeste de Libia, es la segunda ciudad más grande del país y es el hogar de feroces milicias que se oponen a Hifter y han sido extremadamente importantes en la defensa del gobierno de Trípoli. Las fuerzas de Hifter sitiaron la capital desde abril. La tregua a nivel nacional, negociada por Rusia y Turquía, marcó el primer descanso en los combates en meses, pero ha habido reiteradas violaciones.

Acerca de la violación al embargo de armas, la misión de apoyo de Naciones Unidas en Libia no mencionó a países concretos, pero dijo que incluían a “varios que participaron en la Conferencia en Berlín”. Estos países estaban proporcionando armas avanzadas, vehículos blindados y combatientes extranjeros, señaló la ONU en un comunicado el sábado.

“En los últimos diez días se han observado numerosos vuelos de mercancías y otra clase aterrizando en aeropuertos libios en el oeste y este del país, para proporcionar a las partes armas avanzadas, vehículos blindados, asesores y combatientes”, afirmó el comunicado de la ONU.

Naciones Unidas advirtió que seguir inyectando armas en el conflicto pone en peligro la “frágil tregua” en torno a Trípoli.

Entre los asistentes a la conferencia estaban el presidente de Rusia, Vladimir Putin; el presidente de Turquía, Tayyip Erdogan; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el presidente de Egipto, Abdel-Fatá el-Sisi; el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

La ofensiva de Hifter sobre Trípoli amenaza con sumir a Libia en un caos comparable al conflicto de 2011 en el que el dictador Moamar Gadafi fue derrocado y asesinado.

Influyentes grupos tribales que apoyan a Hifter tomaron este mes grandes terminales de exportación de crudo en la costa este del país, así como varios campos petrolíferos en el sur. El cierre de los grandes campos petrolíferos libios ha supuesto pérdidas de más de 255 millones de dólares en los seis días terminados el 23 de enero, dijo el sábado la compañía petrolera.