Unas 6.000 personas permanecían retenidas a bordo de un crucero italiano mientras se realizaban pruebas a dos pasajeros chinos sospechosos de estar infectados con el coronavirus, informó el jueves un portavoz de la compañía de cruceros Costa Crociere.

La pareja llegó a Italia el 25 de enero, embarcando ese mismo día en el crucero Costa Smeralda en el puerto de Savona. Posteriormente, comenzó a subirles la fiebre y manifestaron dificultades para respirar.

El transatlántico ha visitado esta semana la ciudad francesa de Marsella y los puertos españoles de Barcelona y Palma de Mallorca antes de atracar el jueves en Civitavecchia, al norte de Roma.

No se ha permitido a nadie abandonar el barco en tanto se realizan los controles médicos para comprobar si la pareja es portadora del coronavirus, potencialmente mortal, dijo el portavoz de la compañía.

Este informó asimismo que podrían pasar “unas horas” antes de que la situación se aclare.

El jueves varios países comenzaron a aislar a cientos de ciudadanos evacuados de la ciudad china de Wuhan para detener la propagación del coronavirus, que ya ha matado a 170 personas.