El número de nuevos casos por la epidemia del coronavirus disminuyó por tercer día consecutivo en China, donde este domingo había cerca de 1.700 muertos, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que es «imposible» predecir la evolución del brote.

Más de 68.000 personas han sido infectadas en China desde el inicio de la crisis, pero el número de nuevos casos diarios tiende a disminuir: el domingo alcanzó la cifra de 2.009, en el tercer día de repliegue consecutivo.

«Ya se puede constatar el efecto de las medidas de control y de prevención de la epidemia», dijo el portavoz de la Comisión Nacional (ministerio) de Salud, Mi Feng.

Más prudente se había mostrado el sábado la Organización Mundial de la Salud (OMS), al considerar que era «demasiado pronto» para hacer previsiones sobre la evolución de la enfermedad.

Según el último balance anunciado el domingo por China, la neumonía viral COVID-19 provocó la muerte de 1.665 personas, la mayoría en la provincia de Hubei. En las últimas 24 horas, han muerto 142 personas.

Expansión del nuevo coronavirus

Expansión del nuevo coronavirus

El domingo también se registró el primer fallecimiento en Taiwán, un conductor de taxis de 61 años, se anunció oficialmente.

Entretanto en Europa, más de un centenar de alemanes, y una veintena de otras nacionalidades, fueron liberados de la cuarentena a la que estaban sometidos en una base militar de Fráncfort desde que fueron repatriados de Wuhan a comienzos de mes.

«Gestión cerrada»

La provincia de Hubei, donde 56 millones de habitantes están aislados del mundo desde el 23 de enero, ha restringido la libertad de movimiento de sus ciudadanos más allá de la capital, Wuhan.

Pueblos y ciudades están sometidos a «una estricta gestión cerrada», las 24 horas del día, lo que significa que los habitantes no deben salir de sus casas hasta nueva orden.

Las compras y la distribución de comida y de medicamentos se pueden hacer de manera «centralizada», precisa una directiva provincial publicada el domingo.

En el resto del mundo, la epidemia mantiene en alerta al planeta, con cerca de 600 casos de contagio confirmados en una treintena de países, incluido el primer caso en África, anunciado el viernes por Egipto.

El principal foco de infección fuera de China sigue siendo el crucero «Diamond Princess», en cuarentena en un puerto de Japón, con 355 contagios a bordo, entre ellos 70 nuevos confirmados el domingo.

La noche del domingo Estados Unidos comenzó a evacuar del crucero a sus ciudadanos, para trasladarlos a bases aéreas en California y Texas. Más de 40 estadounidenses están infectados con el coronavirus en el crucero, según las autoridades estadounidenses, que aseguraron que se quedarán en hospitales en Japón.

También Canadá, Italia y Hong Kong decidieron este fin de semana evacuar a sus nacionales en el crucero, que está cuarentena desde el 3 de febrero.