. Tras diálogo con varios empresarios y
comerciantes, escuchando sus necesidades y opiniones frente a los avances de
obra de la vía al Llano, los compromisos del gobierno nacional y el anuncio del
alza de los peajes en la vía Bogotá – Villavicencio; rechazamos enfáticamente
el incremento y solicitamos al Gobierno Nacional se reconsidere la medida.
La decisión es inoportuna y excesiva por los siguientes motivos:

1. Las pérdidas económicas por el cierre de la vía al Llano durante el 2019,
nunca se van a recuperar.

2. La economía de la región ha dado muestras de recuperación desde la
apertura de la vía, pero esto no significa que la situación se haya
estabilizado.

3. Las plazas de trabajo que se perdieron durante los meses de cierre de
la carretera no se han recuperado totalmente, esto es una muestra que
la economía aún no se ha estabilizado.

4. Los meses de febrero y marzo son de temporada baja para el sector
turismo, estos fueron los más afectados por el cierre de la carretera. El
alza en los peajes disminuirá los turistas y generará dudas frente al
comportamiento durante la Semana Santa.

5. Consideramos que el flujo vehicular por el corredor vial disminuirá, lo
que en últimas terminará afectando al concesionario.

6. La confianza en la seguridad y en la operación normal de la carretera,
es uno de los aspectos a recuperar, los turistas y los transportadores
deben creer que viajar por el corredor vial Bogotá – Villavicencio es
seguro y su paso es permanente. El alza en los peajes mina la confianza
que apenas se estaba recuperando.

7. La canasta básica familiar sufrirá dramáticamente. El alza en los peajes se
traducirá en un aumento en el precio de los productos tanto en Bogotá
como en Villavicencio. La carne, las frutas y todos los productos llaneros
que se comercializan en la capital del país, subirán de precio. Ahora bien,
los productos que llegan de diversas partes del país al Meta y otros
departamentos de la región, tendrán las mismas consecuencias en su
respectivo valor en el mercado.

Reconocemos los canales de comunicación que ha abierto el Gobierno
Nacional para que diversos sectores del Meta puedan dialogar y plantear
soluciones a la problemática de la carretera, pero el incremento del 11% en los
peajes de la vía, asesta un golpe significativo a nuestros esfuerzos por mejorar
la competitividad frente a otros sectores productivos del país. Uno de los retos
más apremiantes de la economía local, es mejorar los indicadores de
competitividad.

El Meta debe contar con todas las condiciones para ser una región altamente
competitiva frente al mercado nacional y esto presupone excelentes vías de
comunicación, pero al mismo tiempo, cobros justos en los peajes y a la medida
del avance en las obras de la carretera al Llano.