Como candidato a un doctorado en lingüística que se considera un hombre transexual que no se identifica ni como hombre ni como mujer, Maxwell Schmid se sintió emocionado cuando la Sociedad Americana de Dialéctica seleccionó la palabra ‘ello’, en singular, como la Palabra de la Década.

En este sentido, cabe señalar que en realidad es el pronombre ‘ellos’ (they, en inglés) el término galardonado, con la peculiaridad de que algunas personas recurren a esta palabra como pronombre de tercera persona del singular -es decir, ‘ello’- para evitar el uso de los géneros vinculado a ‘él’ y ‘ella’.

“Creo que es realmente fabuloso. Siento que hemos dado un paso gigante al frente”, dice Schmid, quien estudia en la Universidad de Delaware. “Creo que trae mucha visibilidad a la comunidad transgénero… estamos diciendo que esto es sumamente importante y he aquí por qué es importante”.

La selección es un guiño a la creciente tendencia en los recintos universitarios de compartir los pronombres de cada persona. Más compañías estadounidenses están empezando a incentivar a sus empleados a usar en sus correos electrónicos los pronombres que se identifiquen con su género. Es una forma de reconocer a las personas “no binarias”, es decir que no se identifican ni como hombre, ni como mujer.

“Frecuentemente una palabra busca reflejar algo que es relevante no solo para los lingüistas, pero también una palabra que fue importante en la sociedad en ese año o en esa década”, dijo Evan Bradley, un profesor asistente de Psicología en la universidad Penn State Brandywine.

La selección indicaría que la sociedad estadounidense está prestando atención a cómo los individuos se miran a sí mismos, en el contexto e los géneros.

“Si pudieras regresar al inicio de la década pasada y preguntarle a alguien, «¿cuáles son tus pronombres?» la mayoría de mis estudiantes no habría entendido de qué estarías hablando”, dijo Bradley. “Pero ahora cuando yo hago eso, la mayoría de los estudiantes saben a lo que me refiero. Así es que ha habido un gran avance durante la pasada década.

Reed Blaylock, otro candidato a un doctorado en lingüística en la Universidad del Sur de California, fue uno de los que votó por “ello” como la Palabra de la Década.

“Voté por ‘ello’ porque, como lingüista, me gusta la idea de que un pronombre, una parte del lenguaje que históricamente no ha recibido mucha atención en el día a día de las personas, de pronto es un foco de atención”, le dijo a la Voz de América, en un correo electrónico. “Yo también tengo un amigo que recientemente empezó a usar ‘ello’ o ‘ellos’, y y me pareció que apreciarían que ‘ello’ fuera la Palabra de la Década”.

Schmid, quien no se identifica como hombre o como mujer, dice que usar el pronombre adecuado es un asunto de respeto humano básico.

“Cuando me tomo el tiempo de decir: mis pronombres son ‘él’ y ‘ello’, y si alguien usa esos pronombres correctamente conmigo, me siento visto, y me siento respetado”.

El caso sueco

A Schmid le entusiasma la adopción sueca de pronombres neutrales en cuanto a géneros. Además de ‘hon’ (ella) y ‘han’ (él), el uso del neutral ‘hen’ está lentamente ganando aceptación y ocasionalmente aparece usado en artículos noticiosos suecos.

“La sociedad pudo efectivamente adoptarlo” y las mentes de las personas empezaron a cambiar”, dijo. “A veces creemos lo opuesto, que tenemos que esperar a que las personas cambien su forma de pensar para que algo pueda se pueda implementar».

En cuanto al futuro de los pronombres de géneros, Bradley piensa que la selección de ‘ello’ como la Palabra de la Década, podría motivar a los estadounidenses a ser más receptivos y abiertos a usar neopronombres, los pronombres usados en lugar de ‘él’, ‘ella’ o el singular ‘ello’, usados principalmente por personas no binarias.

“Creo que el trabajo hecho sobre ‘ello’, tanto como lingüista así como activista durante la última década, ha fijado un cimiento o por lo menos ha abierto una ventana para la viabilidad de los neopronombres. Así que tengo curiosidad por ver qué pasará con ellos”, dijo. “Una vez que las personas que no los usan en una forma no binaria, una vez aprendan cómo hacerlo, podrían considerar más fácil usar neopronombres.