Un vuelo civil con ministros sirios y periodistas a bordo aterrizó este miércoles en el aeropuerto de Alepo, procedente de Damasco, el primero en ocho años de conflicto, según un corresponsal de la AFP en el avión.

Este vuelo se produce unos días después de la reconquista por las fuerzas gubernamentales de sectores en torno a Alepo, garantizando la seguridad de la segunda mayor ciudad del país tras expulsar a los yihadistas y rebeldes que lanzaban cohetes contra la gran metrópoli del norte.

La reapertura del aeropuerto de Alepo y la reciente reconquista de la autopista M5 que une la ciudad con la capital, Damasco, representan una victoria simbólica y económica para el gobierno de Bashar al Asad.

Los ministros de Transportes y Turismo viajaban en el Airbus A320 de la compañía de nacional Syrian Air que despegó de la capital con un grupo de periodistas invitados por el Ministerio de Información.

Tras un vuelo de 40 minutos, el avión aterrizó a las 11H22 (09H22 GMT) en Alepo, donde responsables y empleados se habían reunido en un ambiente festivo para recibir a los pasajeros.

«Es una victoria significativa realizada gracias a los sacrificios heroicos del ejército sirio y la determinación del pueblo sirio», dijo el Ministro de Transportes, Alí Hamud, citado por la agencia oficial Sana.

El aeropuerto de Alepo, al este de la metrópolis, suspendió todos los vuelos comerciales en 2012, cuando los grupos rebeldes tomaron el control de este sector de la ciudad.

Capital de la provincia del mismo nombre, Alepo fue reconquistada en su totalidad a finales de 2016 por lasa fuerzas de Bashar al Asad.

Las primeras pruebas de vuelo se efectuaron en 2017.

La reconquista de los alrededores de Alepo tiene lugar en el marco de una ofensiva lanzada en diciembre con el apoyo de Rusia, contra el último gran bastión yihadista y rebelde en el noroeste sirio, en la región de Idlib y sus alrededores.

Los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham (HTS, exrama siria de Al Qaeda) dominan todavía más de la mitad de la provincia de Idlib y sectores de los alrededores de Alepo, Hama y Lataquia.

Desde diciembre, más de 900.000 personas han huido de la violencia, según la ONU, y desde el inicio de la guerra, en marzo de 2011, han muerto más de 380.000 personas.