El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdelaziz, se reunieron el jueves para abordar, entre otros asuntos, la amenaza que representa Irán para la región.

Un día antes del encuentro, celebrado en la capital saudita, Riad, Pompeo aseguró a los periodistas que estaba listo para negociar con Irán, pero aclaró que no tenía prisa por sentarse en la mesa de negociaciones.

Las tensiones entre Washington y Teherán se han intensificado desde que, en mayo de 2018, EE.UU. se retiró del acuerdo nuclear internacional JCPOA, por sus siglas en inglés, del que aún siguen siendo signatarios Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania.

Debido a la escalada de tensión, el gobierno estadounidense envió tropas adicionales a Arabia Saudí el año pasado después de un ataque contra instalaciones petroleras sauditas que el gobierno estadounidense imputó a Irán.

Estados Unidos ha desplegado un sistema antimisiles en Arabia Saudí para repeler posibles ataques.

En respuesta a ese hecho, el Departamento de Estado explicó que «EE.UU. desplegó defensas antimisiles y aviones de combate en una misión defensiva para disuadir y proteger contra futuros ataques». Teherán ha negado cualquier participación en el ataque.

Durante la visita de tres días de Pompeo a Arabia Saudí, el secretario de Estado también planea discutir asuntos de derechos humanos con los líderes sauditas, particularmente la difícil situación de un médico saudita-estadounidense que enfrenta cargos allí: Walid Fitaihi.

El caso de Walid Fitaihi

Fitaihi fue detenido en noviembre de 2017 en medio de la represión anticorrupción sin precedentes del príncipe heredero saudita Mohammad bin Salman, durante la cual se arrestó a ministros, príncipes y empresarios.

«Estoy seguro de que mencionaré ese tema y una amplia gama de asuntos relacionados a los derechos humanos», dijo Pompeo a periodistas en Addis Abeba (Etiopía) antes de volar a Arabia Saudita.

Durante esta oleada de arrestos, unas 200 personas fueron detenidas a lo largo de varios meses en un hotel en Riad y forzadas a entregar miles de millones de dólares en activos al gobierno saudí.

Fitaihi quien fue detenido por cargos no especificados, fue liberado el verano pasado. Pero a él y a siete de sus familiares que también son ciudadanos estadounidenses se les ha prohibido salir delo país mientras se celebra el juicio, según el congresista demócrata estadounidense Eliot Engel y el congresista republicano Michael McCaul.

Los dos legisladores estadounidenses, miembros del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, presentaron una carta a Pompeo el martes instándole a discutir el caso de Fitaihi con los líderes sauditas.

En la misiva afirmaban que Fitaihi fue detenido sin ser acusado durante casi dos años. Ahmed Fitaihi ha asegurado a miembros del congreso de EE.UU. que su padre había sido torturado y que apenas había podido tener contacto con su familia mientras estaba detenido.

El asesinato de Jamal Khashoggi

Arabia Saudita, y el príncipe heredero en particular, están bajo un escrutinio global por presuntos abusos de los derechos humanos.

La reputación del príncipe se vio empañada después de que el columnista del diario The Washington Post Jamal Khashoggi fuera asesinado y desmembrado en 2018, dentro del consulado saudita en Estambul.

Khashoggi vivía en el exilio y escribía sobre la represión del príncipe cuando los agentes empleados por el príncipe lo asesinaron.

Pompeo dijo que también discutirá asuntos económicos y de seguridad con los líderes sauditas, particularmente asuntos de seguridad que involucran a Irán. Después de partir de Arabia Saudita, el viernes, Pompeo tiene previsto visitar Omán, un aliado cercano de EE.UU. que también tiene relaciones con el Reino de Arabia Saudita e Irán.

Pompeo terminó el miércoles una gira de tres días por África antes de partir hacia Arabia Saudita.