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Río Janeiro se prepara hoy para la apoteosis del carnaval: los desfiles de las escuelas de samba que, durante el fin de semana, harán que las miradas de todo el mundo se posen en la Cidade Maravilhosa.

Atrás queda ya la algarabía de los blocos, una suerte de comparsas de barrio que hacen las delicias de todos aquellos cariocas que, desde hace semanas, toman las calles de la ciudad para disfrutar del llamado carnaval de rua, que es como se conoce a la versión más popular de esta fiesta y que es la que, en verdad, cautiva el corazón de los brasileños.

Este sábado, no obstante, comienza el otro Carnaval; aquel que se escribe con mayúsculas y que se celebra en el histórico Sambódromo, construido en 1984 y diseñado por el arquitecto Oscar Niemayer.

Los 72.500 asientos de la Avenida Marquês de Sapucaí, nombre oficial de este recinto, a buen seguro se llenarán durante las dos noches en las que toman el protagonismo las escuelas de samba del grupo especial, cuyas competidoras aspiran a alzarse con el título al mejor desfile.

En total 13 escuelas competirán durante dos noches llenas de color, lentejuelas, música, baile y, claro, samba.

Cerca de 40 jueces evaluarán todos los detalles de cada carruaje y los movimientos de los cerca de 2.000 bailarines que forma cada escuela de samba

Este año la provocación -tan característica de esta fiesta- correrá a cargo de la escuela de Mangueira, todo un símbolo de esta celebración y que este año presentará un espectáculo liderado por un Cristo con rostro negro, cuerpo de mujer y sangre indígena.

Una arriesgada apuesta en tiempos del actual gobierno brasileño que, bajo la atenta mirada del presidente Jair Bolsonaro, llevó recientemente a Netflix a cancelar una serie televisiva realizada por los cómicos locales de Porta dos Fundos y protagonizada por un Jesucristo homosexual.

Sin embargo, pase lo que pase, la fiesta no parará en las calles de Río y, con certeza, el lunes la única polémica que acaparará los debates de los cariocas en los habituales botecos será el porqué los jueces no proclamaron campeona a la escuela de su corazón.

Unos 40 jueces escrutarán cada detalle de los carruajes y de los movimientos de los cerca de 2.000 participantes de cada una de las escuelas, populares como equipos de fútbol.