Fanáticos, amigos y familiares se reunieron el lunes en el Staple Center de Los Angeles para un emotivo homenaje a la fallecida estrella del baloncesto Kobe Bryant, y a su hija Gianna, ambos muertos en un accidente de helicóptero el mes pasado.

Bryant, una leyenda del baloncesto que cinco veces ayudó a llevar a su equipo al campeonato nacional, era una de las ocho personas a bordo de un helicóptero que se desplomó en la semirural zona de Calabasas, cerca de Los Angeles, en condiciones de vuelo adversas.

Figuras del entretenimiento y el deporte, como las cantantes Beyonce, Jennifer López y el beisbolista Alex Rodríguez, se sumaron a miles de fanáticos en el Staple Center, donde Bryant jugó muchas veces con su equipo los Lakers de Los Angeles.

Su esposa Vanessa Bryant, se refirió a su difunto esposo como un MVP, Jugador más valioso, por sus siglas en inglés, pero no sólo en la cancha, sino como “el MVP de los papás de niñas”.

“El siempre les decía a las niñas cuán inteligentes son. Les enseñó cómo ser valientes y cómo seguir adelante cuando la vida se tornaba difícil”, explicó la viuda de Bryant, en medio de varias pausas para contener las lágrimas. “Él las hacía reir y sonreir al prepararlas para irse a dormir. Tenía brazos mágicos que podían adormecer a Capri en solo unos minutos, y lo había convertido en una ciencia, ocho veces ida y vuelta en nuestro pasillo”, recordó Vanessa.

Bryant tenía una relación especial con Gianna, su hija de13 años, que compartía con él su pasión por el baloncesto, y fue recordada por jugadoras olímpicas de dicho deporte como “el futuro del baloncesto”.