Una forma novedosa de experimentar la historia cautiva a los espectadores que acuden al espectáculo llamado “Miami Motel Stories”. Se trata de teatro inmersivo, donde la audiencia se mueve de habitación en habitación para presenciar el drama de pie, sentado sobre la cama o en una silla del comedor.

Atrás quedó el tablado sobre el cual los actores y actrices desarrollaban la trama. Si se trata de historias de motel en Miami, qué mejor que permitir que el público acompañe de habitación en habitación a los protagonistas.

El valor histórico es el hilo conductor de las obras que se presentan en un motel abandonado que fue habilitado para el espectáculo. El concepto de teatro de “inmersión” adentra al público en el laberinto del pasado. Según la creadora del proyecto, Tanya Bravo, Miami siempre ha sido considerada un refugio para los inmigrantes.

“Población de argentinos, brasileños, centroamericanos y en las historias tú vas a ver eso, también porque es parte de la fábrica (del tejido) que hace a Miami”, explicó Bravo.

18 habitaciones del motel fueron preparadas para presentar obras cortas que reflejan un periodo de casi 100 años. Los personajes incluyen una reportera encubierta, una pareja con una relación turbulenta, una mujer judía, un mafioso y un trabajador doméstico, entre otros.

“Trata de toda la gente que viene de afuera. Hay otra escena de otros argentinos que quieren vivir acá. Miami se muestra como un lugar que tiene los brazos abiertos para los que quieren encontrar una nueva oportunidad”, dijo el actor Juan Carlos Gutiérrez.

Para los actores, la obra representa un reto. El espacio es limitado con el público metido en el escenario.

“El público está a pulgadas de ti, como actor estás acostumbrado a tu espacio, pero aquí no hay distancia, así que tienes que improvisar”, comentó el actor Robert Fritz.