El cineasta Roman Polanski faltará a la ceremonia de los premios César, en Francia, donde su película más reciente encabeza la lista de nominados, debido a protestas ante una nueva denuncia de violación en su contra.

Activistas por los derechos de las mujeres llamaron a un boicot de la ceremonia del viernes en París, y dejaron pancartas y pintadas en el lugar del evento y en la sede de la Academia del César, el equivalente francés del Oscar.

Violanski”, decían algunos graffitis.

La junta directiva de los César, dominada por los hombres, renunció en pleno recientemente en medio de una controversia en torno a su estructura bizantina de toma de decisiones y por cómo lidiaron con el problema de Polanski.

En un comunicado enviado el jueves a The Associated Press, Polanski, radicado en París, dijo que la ceremonia se estaba convirtiendo en un “linchamiento público”. En cuanto a la nueva acusación en su contra, expresó que “las fantasías de mentes enfermas ahora son tratadas como hechos comprobados”.

“Sabemos de antemano qué sucederá esta noche”, escribió Polanski en su misiva.

Polanski sigue siendo buscado en Estados Unidos, décadas después de ser acusado de violar a una niña de 13 años en 1977, tras lo cual se fugó del país.

El año pasado, una mujer francesa lo acusó de violarla en 1975. Polanski lo negó. La denuncia es demasiado antigua como para abrir una investigación.

Pero la acusación volvió a poner al director bajo los reflectores en Francia, donde por años ha sido venerado como uno de los más grandes cineastas del país pese al cargo de violación pendiente en Estados Unidos.

La película de Polanski ‘An Officer and a Spy’ (‘El acusado y el espía’), que aborda la persecución antisemita del capitán del ejército francés Alfred Dreyfus en la década de 1890, compite por múltiples César.

Polanski, que sobrevivió el holocausto en Polonia siendo niño, dijo que los premios de este año “no tienen lugar para un filme cuyo objeto es defender la verdad y luchar contra la injusticia, el odio ciego y el antisemitismo”.

Polanski dijo que decidió no asistir a la ceremonia por la seguridad de sus colegas, su esposa y sus hijos.