El hecho se presentó en San Diego, California (EE. UU.), luego de que el establecimiento no respetará las medidas impuestas por el gobernador, Gavin Newsom.

Aunque recibió una orden de salud pública el pasado 23 de julio para que cerrara sus instalaciones, los administradores del gimnasio hicieron caso omiso y el lugar permaneció abierto durante más de cuatro días.

El informativo, igualmente, señaló que en la última semana se registraron varios casos de coronavirus relacionados con ese establecimiento. Sin embargo, las autoridades sanitarias no confirmaron exactamente cuántos infectados son.

Wilma Wooten, directora de la Agencia de Salud y Servicios Humanos de San Diego, aseguró en la cadena de noticias que ese negocio podría recibir una sanción económica de 1.000 dólares, ya que violó una medida estatal y produjo un brote comunitario de COVID-19.

“Para muchas empresas y entidades es muy difícil la situación actual y requieren demasiadas acciones. Estamos trabajando con ellas para que puedan cerrar sus instalaciones”, agregó la funcionaria.

El Departamento de Policía de esa ciudad, por su parte, manifestó en este mismo medio que hasta el momento no han emitido ninguna citación en contra de ese gimnasio por violar la orden de salud pública.

En San Diego, de acuerdo con el último balance entregado por la Universidad Johns Hopkins, se reportan 29.111 casos de contagio diagnosticados y 561 muertes asociadas a la enfermedad respiratoria.

Pulzo.

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