China cerró el sábado el acceso a otra aldea en Mongolia luego que un residente muriera de la plaga bubónica, el segundo cierre de una aldea en dos días a causa de la enfermedad.

Según una declaración de la Comisión de Salud de Bayannaoer, un paciente local contagiado por la antigua enfermedad, murió el viernes por fallas de varios órganos. Fue la segunda víctima de la plaga reportada este mes en la norteña región de China.

«El lugar de residencia del fallecido está bajo cuarentena, y una minuciosa investigación epidemiológica se está realizando”, dijo el anuncio publicado en la página web de la comisión.

La primera cuarentena fue anunciada el jueves en una ciudad vecina donde la Comisión de Salud de Baotou, anunció que un aldeano había muerto por falla circulatoria.

La plaga bubónica es una enfermedad altamente contagiosa y frecuentemente mortal, “con una tasa de mortalidad de entre 30 y 100 por ciento si no se recibe tratamiento”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las autoridades en ambas ciudades emitieron una alerta de tercer nivel, la segunda más baja en un sistema de cuatro niveles, con vigencia inmediata y hasta finales del 2020, para evitar el avance de la enfermedad.

Mientras la enfermedad es principalmente esparcida por los roedores, las autoridades en las dos ciudades han advertido que la transmisión de humanos a humanos es posible. “Actualmente, hay un riesgo de que la plaga avance entre los humanos en nuestra ciudad”, dijo el anuncio.

Todo contacto cercano y secundario de los pacientes han sido aislados, indicaron las dos comisiones. También urgieron a las personas a reducir el contacto con animales silvestres y evitar la cacería, la preparación o ingesta de animales que puedan ocasionar infecciones.

Estos casos no son únicos en años recientes. Según la Comisión Nacional de Salud de China, en el 2019 hubo cinco casos, con una muerte. Alrededor del mundo hay entre 1.000 y 2.000 casos anuales del mal que son reportados a la OMS.