Un estudio sugiere que hay un posible vínculo entre el uso de los cigarrillos electrónicos o vaporizadores y el COVID-19, sugiriendo que los adolescentes y jóvenes adultos en Estados Unidos que inhalan podrían estar de cinco a siete veces más en peligro de contraer la enfermedad ocasionada por el coronavirus.

Los resultados publicados en el Journal of Adolescent Health (Revista de Salud Adolescente) fue basado en información recopilada en mayo y analizada por la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford.

“La gente joven podría creer que su edad los protege de contraer el virus o que ellos no experimentarán los síntomas del COVID-19, pero la información muestra que eso no es cierto entre aquellos que usan vaporizadores”, dijo el líder del estudio, Shivani Mathur, es una nota de prensa.

El estudio le preguntó a los participantes si habían usado un vaporizador, que si habían inhalado o fumado en los últimos 30 días, si había tenido síntomas del COVID-19, si se habían hecho una prueba o contraído la enfermedad.

Los resultados mostraron que aquellos que habían usado cigarrillos o cigarrillos electrónicos en los últimos 30 días, tenían cinco o más veces las posibilidades de tener los síntomas del COVID-19, comparado con los que nunca habían fumado o usado un vaporizador.

El estudio no prueba que usar un vaporizador causa el COVID-19. Una posible explicación planteada por los investigadores es que usar un vaporizador requiere de tocarse repetidamente la boca o la cara, lo cual ayudaría a esparcir la enfermedad. Adicionalmente, dicen que la nicotina en los vaporizadores y en los cigarrillos puede ocasionar daño pulmonar, lo cual hace la enfermedad COVID-19 más peligrosa.

Los investigadores en Stanford dijeron que esperan que sus hallazgos “incentivarán a la Administración de Alimentos y Drogas a incrementar las regulaciones sobre cómo los vaporizadores son vendidos a personas jóvenes”.