Cuando esté completamente operativo, transportará hasta 2.000 toneladas de combustible a una presión de 250 bares. Hará que los planes de Australia de convertirse en el principal exportador mundial de hidrógeno verde se hagan realidad.

Cuando se trata de energía limpia, Australia tiene un sueño: convertirse en el primer y más grande exportador de hidrógeno del mundo.

Y aunque la viabilidad de este plan aún no ha sido probada, muchos proyectos científicos e industriales están trabajando en esta dirección.

Proyectos como el de Global Energy Ventures (GEV), una empresa australiana que se dedica al diseño de buques para el transporte de gas natural comprimido. Basándose en sus conocimientos y experiencia, la empresa ha aceptado un nuevo reto: construir el primer buque de transporte de hidrógeno comprimido del mundo.

Nos complace anunciar la estrategia de la compañía dedicada al desarrollo de una nueva clase de buques para el transporte de hidrógeno por mar. El GEV considera que Australia es el líder mundial en la definición de un plan nacional y de una industria” para la empresa de transportes gracias a los “importantes programas de financiación existentes”.

Maurice Brand, CEO y Presidente Ejecutivo.

Como señaló Brand, el país también ha concertado acuerdos para la futura exportación de combustible de emisión cero al Japón, Corea del Sur, Singapur y, más recientemente, Alemania.

El gobierno australiano y los países europeos se han comprometido a proporcionar un importante estímulo financiero para acelerar la política de cambio climático y aplicar directamente la financiación y el apoyo político a toda la cadena de suministro de hidrógeno, incluido el crecimiento de los mercados de exportación.

Martin Carolan, Director Ejecutivo de Empresas y Finanzas.

El nuevo buque de transporte de hidrógeno comprimido – bautizado como Nave H2 – se desarrollará de acuerdo con las normas y directrices de la Oficina Americana de Navegación (ABS).

El buque y su sistema de contención de carga están en la fase de patente y la compañía espera recibir una amplia protección. En particular, el sistema de contención transportará combustible a una temperatura ambiente y una presión objetivo de 245 atmósferas. Cuando esté plenamente operativo, tendrá una capacidad de almacenamiento de 2.000 toneladas de hidrógeno.

Los planes detallados de ingeniería y diseño serán presentados como parte del proceso de aprobación del ABS en principio a principios de 2021.

GEV confía en que su futuro buque de transporte de hidrógeno comprimido cumplirá los requisitos para recibir financiación australiana para investigación y desarrollo.