Con el ánimo de evitar la compra y venta clandestina de varillas y tapas de la infraestructura de los servicios públicos, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV) hace un llamado a los dueños del negocio de las chatarrerías del municipio y a la comunidad para que denuncien este tipo de hurtos.

“Las rejillas de los sumideros de aguas lluvia son muy apetecidos por habitantes de calle y consumidores de drogas, sobre todo en sitios donde tienen la oportunidad de golpearlas y robarlas para poder venderlas”, aseguró Eduardo Hernández, jefe de alcantarillado de la EAAV. Al faltar estos elementos, dijo, se convierte en verdaderas trampas, incluso mortales, para quienes transitan por los barrios.

Según las indagaciones hechas por personal de la EAAV, en el caso de las rejillas en la ciudad, la situación es propiciada por el frecuente parqueo de motos y carros en zonas prohibidas. El peso de los automotores daña las varillas de las rejillas que luego son comercializadas por kilos, por los habitantes de la calle.

Es importante resaltar que el nuevo Código de la Policía castiga con cuantiosas multas a quienes además de dañar la infraestructura de los servicios públicos, arrojan en las redes de alcantarillado, acueducto y de aguas lluvias cualquier objeto, sustancia, residuo, escombros, lodos, combustibles y lubricantes, que alteren u obstruyan su normal funcionamiento.

Por tal motivo, la empresa invitó a denunciar marcando el 123 de la Policía o avisar a la empresa de servicios públicos sobre las zonas donde ocurren los robos de estos elementos, para que entre todos se logre hacer de Villavicencio una ciudad limpia y segura.