Una unidad élite de inteligencia sobre armas químicas siguió al opositor Alexei Navalny por los tres últimos años, justo hasta poco antes de su casi fatal envenenamiento en agosto, según el sitio de investigaciones periodísticas Bellingcat.

El escuadrón del Servicio Federal de Seguridad Rusa (FSB, por sus siglas en ruso), según reportó Bellingcat, empezó a seguir a Navalny en 2017, poco después que anunciara que se lanzaría para presidente contra Vladimir Putin.

Miembros de la unidad especializada en toxinas y agentes nerviosos siguieron al activista en más de 30 viajes, según récords telefónicos, manifiestos de vuelos y otros documentos descubiertos por Bellingcat en una investigación conjunta con CNN, con el sitio ruso de noticias The Insider, y con la revista Der Spiegel, de Alemania.

Equipo de Navalny afirma que halló rastros de agente venenoso en botella con agua de hotel

El hallazgo podría sugerir que Navalny fue envenenado en el hotel y no en un aeropuerto al día siguiente como se pensaba.

Navalny se está recuperando en Berlín. Gobiernos occidentales dicen que fue envenenado con un agente nervioso de la era soviética llamado Novichok, la misma sustancia que funcionarios británicos dicen fue usada en un ataque en Inglaterra en 2018 en un intento de asesinar al exespía ruso Sergei Skripal. La Unión Europea ha sancionado al jefe de la FSB, Alexander Bortnikov y otros altos funcionarios rusos por el ataque.

En septiembre, antes de las elecciones presidenciales, el presidente Donald Trump y el vicepresidente Joe Biden, dieron diferentes reacciones al envenenamiento.

“Es interesante que todos siempre mencionan a Rusia”, Trump le dijo a periodistas en una rueda de prensa. “Y no me molesta que mencionen a Rusia, pero creo que posiblemente China es un país del que deberían hablar mucho más que de Rusia”.

Biden, ahora presidente electo, claramente responsabilizó al gobierno ruso por el envenenamiento de Navalny.

“Una vez más, el Kremlin ha usado su arma favorita, un agente de la clase de químicos del Novichok, en un esfuerzo por silenciar a un opositor político”, dijo Biden. “Esa es la marca del régimen ruso que es tan paranoico que no desea tolerar las críticas o la disidencia”.

Navalny se enfermó en un vuelo de Tomsk a Moscú el 20 de agosto. El avión hizo un aterrizaje de emergencia en la ciudad siberiana de Omsk, donde los doctores rusos dijeron no haber encontrado ningún residuo de una sustancia tóxica. Luego que fuera trasladado a un hospital en Alemania ante una oleada de protestas internacionales, las pruebas en Berlín indicaron la presencia del agente nervioso.

Laboratorios de Francia y Suecia confirman exposición de Navalny a agente químico soviético

El crítico del Kremlin cayó gravemente enfermo el pasado 20 de agosto, durante un vuelo doméstico. Dos días después fue trasladado a Alemania. Los últimos informes médicos apuntan a una recuperación.

Pruebas posteriores de laboratorios franceses y suecos confirmaron el resultado alemán. En una entrevista con una revista alemana en octubre, Navalny acusó al Kremlin de estar detrás del envenenamiento.

“No tengo ninguna otra versión sobre cómo se cometió este crimen”, afirmó.

El Kremlin ha negado cualquier papel en el envenenamiento. Putin acusó el viernes a países europeos, que han exigido que Moscú investigue el envenenamiento, de rehusarse a cooperar con las autoridades rusas o a enviar información detallada. Pero Putin también dijo que el casi mortal envenenamiento de Navalny no ameritaba la apertura de ninguna investigación criminal en Rusia.

Bachelet: Rusia debe investigar el caso de Navalny

“Estos no son materiales que uno puede comprar en una farmacia, una tienda rural o en una ferretería”, dijo el portavoz de Bachelet sobre los venenos que han matado o intoxicado a opositores o desertores rusos.

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov sugirió el mes pasado que Navalny pudo haber sido envenenado en el avión que lo llevaba a Alemania, o una vez que llegara a Berlín.

Bellingcat dijo que la unidad del FSB que seguía al activista ruso consistía de entre seis a diez agentes, incluyendo doctores médicos y toxicólogos de entre 30 y 40 años de edad, y era comandando por el científico militar Stanislav Makshakov.

Él se comunicaba con líderes del FSB antes y después de los viajes de Navalny, indican los registros de telefonía celular. Makshakov se cree que trabajó previamente en un instituto químico en el clausurado pueblo de Shikhany-1.

El incidente de agosto pudo no haber sido el primer intento de envenenar a Navalny. Durante un viaje en julio a Kaliningrado, la esposa de Navalny, Yulia, se enfermó con síntomas consistentes con un envenenamiento con una dosis baja, según los toxicólogos. Bellingcat dijo que los manifiestos de vuelos indican que al menos tres miembros de la FSB estaban en la ciudad al mismo tiempo que Navalny.

Bellingcat agregó que para el ataque de agosto, tres oficiales del FSB siguieron a Navalny a Tomsk. Por lo menos otros cinco empleados del FSB apoyaron la misión. Algunos continuaron a Omsk, cuando Navalny fue llevado a un hospital ahí en condición crítica. Miembros de la unidad de armas químicas se comunicaron entre ellos durante el viaje, con picos de actividad de llamadas poco antes del envenenamiento.

Bellingcat usa tecnología de “fuente abierta” para sus investigaciones e identificó a los envenenadores involucrados en el ataque con un gas nervioso contra Skripal y su hija en 2018. El gobierno británico posteriormente identificó a los mismos hombres como los responsables del intento de asesinato.

Navalny subió el lunes un video con un comentario a Youtube. Dijo que el intento de asesinato en su contra perpetrado por el FSB fue un acto de “terrorismo estatal”. Agregó que la operación de vigilancia del FSB empezó cuando él anunció que se presentaría como candidato a la presidencia contra Putin.

“Ahora tenemos al villano, la razón, los asesinos y el arma homicida”, afirmó.

Navalny también describió el momento en que pudo haber sido envenenado. Navalny dijo que tomó un cocktail en un restaurante del hotel la noche antes de abordar el vuelo de regreso a Moscú. “No tenía sabor”, dijo, por lo que dejó de tomarlo después de un par de sorbos.