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En los Andes bolivianos, los científicos encontraron 20 especies nuevas y redescubrieron plantas y animales no vistos durante décadas.

Los hallazgos se hicieron en una expedición científica de 14 días en marzo de 2017 dirigida por la organización ambientalista sin fines de lucro Conservation International (CI) a las alturas de los bosques nubosos de las montañas andinas.

Como parte del Programa de Evaluación Rápida de CI, que reúne a “equipos ecológicos SWAT” para evaluar rápida y eficientemente la salud de los ecosistemas de todo el mundo, el equipo identificó un total de 1.204 especies en el Valle del Zongo, 20 de las cuales eran completamente nuevas para la ciencia, informó Conservation News.

Cerca de la ciudad capital de La Paz, el Valle de Zongo es conocido como el corazón de una región rica en biodiversidad. Los bosques de nubes están bien conservados en la cima de altas y escarpadas montañas, lo que tal vez explique cómo tantas especies han permanecido sin ser encontradas hasta ahora. Biólogos y miembros del equipo de la expedición caminaron durante más de dos semanas a través del valle para acceder al ecosistema.

Entre las especies recién descubiertas se encuentran la extremadamente venenosa víbora fer-de-lance de montaña, la culebra Bandera boliviana y la diminuta rana liliputiense.

Además, el valle florece con impresionantes especies de plantas y mariposas. Una de estas nuevas especies de orquídeas, la Orquídea Boca de Serpiente, tiene partes que imitan hábilmente a los insectos.

Aunque es nueva para la ciencia, una especie de bambú es bien conocida por las comunidades indígenas locales, que la usan para fabricar instrumentos musicales llamados sikus o zampoñas.

[En Zongo] los ruidos que se escuchan son de la naturaleza – todo tipo de insectos, ranas y pájaros que llaman, maravillosos sonidos de cascadas de agua. Todo está cubierto de gruesas capas de musgo, orquídeas y helechos.

Trond Larsen, líder de la expedición de CI.

Además de identificar nuevas especies, los investigadores redescubrieron cuatro especies que se creían extintas. El comunicado de CI mencionó cómo la mariposa sátiro fue vista por última vez hace 98 años, pero los investigadores atraparon un espécimen. Se cree que esta especie sólo vive en el Valle del Zongo. Otra, la rana de ojos rojos, fue vista por última vez hace 20 años antes de que se construyera una presa hidroeléctrica en su hábitat.

El notable descubrimiento de nuevas especies y el redescubrimiento de especies que se creían extintas ilustra lo importante que es seguir desarrollando La Paz de manera sostenible, de modo que se proteja y conserve la naturaleza que la rodea. Esta zona se ha convertido en un refugio seguro para anfibios, mariposas y plantas que no se han encontrado en ningún otro lugar de la tierra. Le debemos a las generaciones futuras mantenerlo así.

Trond Larsen.

A pesar del hábitat virgen en el que se encontraron muchos de los animales, algunos están teniendo que adaptarse a la crisis climática trasladándose a terrenos más altos en busca de condiciones más frescas. Para llegar más alto, los animales a menudo tienen que atravesar bosques para llegar a zonas más habitables.

A menos que se mantengan intactos esos corredores de bosque, esos animales y plantas no tienen forma de moverse ni de ajustarse a esas condiciones cambiantes. Por eso es que la protección de lugares como el Zongo es tan esencial frente al cambio climático.

Trond Larsen.

Más información: www.conservation.org