La Dirección de Defensa del Espacio Público de la Secretaría de Control Físico avanza en la revisión de los 270 módulos de espacio público que fueron asignados en años anteriores a vendedores informales.

La idea de la revisión es comprobar si las personas que usan los módulos están cumpliendo con los requisitos y están haciendo un buen uso de la caseta, por la que pagan un permiso de aprovechamiento de espacio público.

“Nos hemos puesto a la tarea de revisar uno a uno los 270 módulos que hay con el fin de revisar cómo fueron adjudicados y quién los tiene, porque hemos encontrado que no se está cumpliendo el objetivo de esta estrategia, que es llegar a las personas que necesiten trabajar”, explicó el director de Defensa del Espacio Público, Jaime Pardo.

“Estamos revisando cada permiso. Hay casos de personas que tienen tres o cuatro módulos y los tienen arrendados, lo cual es totalmente ilógico e ilegal”, agregó.

Pardo indicó que, además, se ha desarrollado un ejercicio de diálogo para invitar a las personas que usan los módulos a no sobredimensionar e invadir el resto del espacio público y a trabajar en el sitio en el que les fue asignado el módulo desde un comienzo.

Finalmente, el funcionario dijo que, en los casos en que se encuentre que los beneficiarios de los módulos no hacen un buen uso o no cumplen con los requisitos, se puede llegar a revocar el permiso para asignárselo a una persona que realmente lo necesite.