Los hongos ya se muestran prometedores como una forma “ecológica” de cuero y un embalaje para paquetes. Gracias a nuevas investigaciones, ahora también ha encontrado uso en un material de insonorización respetuoso con el medio ambiente.

El aislamiento acústico actualmente se hace con materiales sintéticos o minerales, ninguno de los cuales es fácilmente reciclable – sus procesos de producción tampoco son siempre muy ecológicos. En su lugar, los científicos del Instituto Fraunhofer de Tecnología Ambiental, Seguridad y Energía de Alemania se fijaron en el micelio.

El micelio es la parte vegetativa de los hongos, y está compuesto por estructuras en forma de hilos conocidas como hifas. Los investigadores cosecharon el micelio cultivado en un laboratorio, y luego lo añadieron a un sustrato compuesto de paja, fibras de madera y residuos de la industria de producción de alimentos. Esa mezcla fue después impresa en 3D en la forma deseada.

Las hifas crecieron a lo largo de la matriz tridimensional, formando un sólido independiente. Una vez alcanzado ese punto, el material se secaba en un horno de alta temperatura, matando el hongo para evitar que siguiera creciendo. Lo que resultó fue una estructura porosa de células abiertas que era “ideal para la insonorización“.

El material no sólo está hecho completamente de ingredientes renovables y biodegradables – algunos de los cuales de otra manera serían desechados – sino que debido a que está impreso en 3D, también puede ser fabricado con estructuras internas optimizadas para absorber el sonido. Es necesario seguir investigando para determinar qué estructuras funcionarían mejor.

Más información: www.fraunhofer.de