La vacuna iraní contra el nuevo coronavirus, llamada COVIRAN Barekat, ha demostrado ser segura, al no registrar ninguna reacción adversa en su primera prueba.

El secretario del comité de ética médica en las investigaciones del Ministerio de Salud iraní, Ehsan Shamsi Kushqui, ha anunciado este sábado que, como la mencionada vacuna no demostró efectos secundarios graves en su primera prueba clínica en siete personas, se inyectará este domingo a otros siete voluntarios.

El funcionario ha explicado que el nuevo grupo de personas recibirá gradualmente la vacuna dentro de los próximos 28 días, de acuerdo con los protocolos previstos para la inyección iraní.   

En la primera fase de las pruebas clínicas de COVIRAN Barekat, la vacuna se administra a 56 voluntarios para determinar el grado de seguridad, indica Kushqui.

El anuncio se produce mientras Irán se apresura a poner en práctica su programa de vacunación a nivel nacional contra la COVID-19, enfermedad producida por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Funcionarios del Ministerio de Salud iraní han confirmado el sábado que se comenzará en los próximos tres meses la tercera y la última fase de prueba de una vacuna cubano-iraní, después de que la parte cubana informó el viernes sobre un acuerdo para transferir la tecnología de su candidato vacunal más avanzado, la Soberana 02.

El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, dejó claro el viernes que está prohibido importar las vacunas que las empresas estadounidenses y británicas han producido para detener la COVID-19.

El Líder aseveró que no se puede confiar en ellos y destacó el número significativo de muertos que ha dejado la pandemia en los referidos países. “Este escándalo no habría ocurrido en su propio país si los estadounidenses hubieran podido producir vacuna”, alertó.

Irán inició a finales de diciembre la primera fase de las pruebas clínicas en personas de su propia vacuna contra el nuevo coronavirus. El avance en la producción de la vacuna iraní se produce en medio de las presiones y sanciones económicas impuestas por EE.UU. contra el país persa.

El ayatolá Jamenei elogió la producción de vacunas por parte de los científicos iraníes y catalogó este logro como un motivo de orgullo para el país.

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