La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó el miércoles el ataque al Congreso estadounidense como un ataque a las libertades democráticas y pidió una investigación exhaustiva de los acontecimientos.

Bachelet responsabilizó del ataque a una deliberada distorsión de los hechos y a la incitación a la violencia y el odio por parte de líderes políticos. Su portavoz, Ravina Shamdasani, dijo que los alegatos de fraude electoral son parte de un intento de socavar el proceso político de Estados Unidos.

Shamdasani dijo que es gratificante ver que estos esfuerzos no prosperaron. Sin embargo, su impacto destructivo y la ruptura del proceso democrático, dijo, es profundamente preocupante.

“Hacemos un llamado a los líderes del espectro político, incluyendo al presidente de Estados Unidos, a repudiar las narrativas falsas y peligrosas, y a que llamen a sus seguidores a hacer lo mismo”, reclamó. “Notamos con consternación las serias amenazas y destrucción de propiedad sufrida por profesionales de los medios de comunicación… la prensa libre es indispensable para la democracia y los ataques a los medios independientes y trabajadores de los medios son agresiones contra todos nosotros”.

Asalto al Capitolio de EE.UU.: ¿Un hecho inevitable?

Después de un jornada que dejará una marca indeleble en la historia del país, los estadounidenses buscan darle sentido a los sucesos. Para algunos, la magnitud del asalto es desconcertante, mientras que para otros, era algo que se veía venir.

Shamdasani dijo que la violencia contra los medios ha sido motivada por un lenguaje incitador que presenta a los periodistas como supuestos enemigos del pueblo, y señaló como “perturbador” el despliegue de símbolos supremacistas blancos por los manifestantes que atacaron el Capitolio.

“Estamos preocupados porque algunos de los manifestantes claramente desplegaban símbolos de odio racial y étnico, y de supremacía blanca incluyendo la bandera de los confederados, ropas con logos antisemitas y una soga alzada en el Capitolio.

Shamdasani dijo que Bachelet condena el despliegue de símbolos abiertamente racistas y está pidiendo a todos los líderes políticos a condenarlos de igual manera. Dijo que la pérdida de vidas, incluyendo la de un policía y cuatro otras personas, es muy lamentable y dijo que las muertes deben ser investigadas.