BP y Chevron han liderado una ronda de inversión de 40 millones de dólares para una empresa canadiense que afirma haber desarrollado una forma única de extraer energía del calor geotérmico a demanda, usando un diseño de fluido de bucle sin bomba que ya ha sido probado en Alberta.

La energía solar y la eólica son recursos renovables escalables, pero sólo producen energía cuando el sol y el viento están presentes, no cuando la red las necesita.

La hidroeléctrica puede responder bien a la demanda, pero no es 100% escalable; las propias presas limita el tamaño de su operación.

La geotermia tradicional necesita niveles volcánicos de calor, lo que la restringe a ciertos lugares, del mismo modo que la hidroeléctrica necesita embalses en las montañas.

Existen proyectos geotérmicos de baja temperatura y baja entalpía que pueden generar energía a partir de roca caliente de forma flexible, escalable y a la carta, pero, según el director general de Eavor, John Redfern, no han despegado porque pierden entre el 50% y el 80% de la energía que generan en la tarea de bombear el agua hacia arriba y hacia abajo.

Lo que convierte a esta tecnología Eavor-Loop en una especie de unicornio. Esencialmente, se trata de una estación geotérmica de baja entalpía que envía el fluido a través de un bucle cerrado de forma que se autoperpetúa sin añadir ninguna energía extra una vez que está en funcionamiento.

La idea es muy simple: el agua caliente quiere subir, el agua fría quiere bajar. Así que el Eavor-Loop hace túneles a kilómetros de profundidad en la tierra, donde la roca está caliente, y luego recorre una serie de túneles paralelos en horizontal a través de la roca, donde el agua puede calentarse. Estos túneles se extienden durante varios kilómetros por debajo de la superficie, y luego se unen y se elevan verticalmente de nuevo.

El calor se recoge en la superficie y se usa directamente como calefacción comercial o mediante un motor térmico tradicional para convertirlo en electricidad. El agua se enfría y se devuelve al subsuelo a otro conjunto similar de túneles radiantes subterráneos que la vuelven a calentar y envían el agua caliente a la superficie en el lugar original, donde se puede volver a recoger el calor.

El hecho de que todo esto ocurra en un bucle cerrado, dice Eavor, significa que una vez que el fluido está en movimiento, la mayor densidad del agua más fría la empujará hacia abajo, y la menor densidad del agua caliente hará que sea más fácil empujarla hacia arriba. Si se pone en marcha el bucle con una bomba, el agua comenzará a circular por sí misma, sin pérdidas de energía.

Eavor dice que un solo bucle puede generar “electricidad a escala industrial o producir suficiente calor para el equivalente a 16.000 hogares con una sola instalación“. El coste objetivo de la producción de energía es de 50 dólares por megavatio-hora.

La empresa tiene un prototipo a escala real en funcionamiento en un emplazamiento cercano a Rocky Mountain House, en Alberta. La instalación de Eavor-Lite empezó a construirse en agosto de 2019, y a principios de diciembre ya estaba en funcionamiento haciendo circular el fluido. Con un diseño más sencillo que el descrito anteriormente, excava a unos 2,4 km de profundidad en la corteza, recorre 2 km lateralmente, vuelve a subir y regresa al emplazamiento original a través de una tubería a lo largo del suelo, completando así el bucle en lugar de volver a sumergirse.

El prototipo se construyó para demostrar que el efecto “termosifón” puede mantener el fluido circulando por sí mismo, así como para probar el proceso de perforación de pozos bajo tierra y demostrar que los diseños RockPipe de Eavor pueden mantener los niveles de presión necesarios para que todo siga funcionando con un índice de fugas insignificante.

La empresa afirma que el fluido ha estado circulando por sí mismo durante más de un año. La empresa está satisfecha de que el prototipo haya demostrado que su tecnología funciona, y ahora está atrayendo a más inversores para su comercialización.

Eavor ha anunciado el cierre de una ronda de financiación de 40 millones de dólares liderada por BP Ventures y Chevron Technology Ventures, entre otros.

Es probable que el primer proyecto a escala comercial se construya en Alemania, en un emplazamiento de Geretstried propiedad de Enex Power Company, que estaba intentando crear su propio proyecto de energía geotérmica, pero descubrió que no había suficiente calor para el tipo de instalación que planeaba.

Sin embargo, hay suficiente calor para hacer funcionar un Eavor-Loop. Y ya existen los permisos geotérmicos, así como un acuerdo con el gobierno alemán para comprar la energía producida por unos 270 dólares por megavatio-hora. Y ya hay un par de pozos perforados. Un primer proyecto ideal.

El director general de Eavor, John Redfern, dijo que este primer proyecto probablemente comience como una central de 10 MW, cuya construcción se iniciará el próximo mes de enero si recibe luz verde. Pero hay mucho espacio en el emplazamiento para aumentar la potencia a 200 MW simplemente añadiendo más bucles subterráneos. El coste de esta ampliación sería de unos 2.900 millones de dólares.

Se dispondría de una fuente de energía muy fiable y completamente ecológica con la que aumentar los proyectos solares, eólicos e hidroeléctricos.

Eavor busca a BP y Chevron no sólo como inversores, sino como socios capaces de gestionar eficazmente este tipo de proyectos gigantescos. Así, si el proyecto alemán inicial sale adelante, se están estableciendo las relaciones necesarias para que esta tecnología se extienda por todo el mundo en muchos mercados.

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Más información: eavor.com

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